Paz y Desarrollo Sostenible un llamado a la acción empresarial

¿La paz, los derechos humanos y el desarrollo sostenible que papel tienen en la vida y el desarrollo de las empresas? Sin duda, un papel que apenas hace un par de décadas era casi impensable. La sociedad y en particular los grupos de relación de las corporaciones esperan y exigen de sus marcas una posición clara frente a los temas y desafíos sociales y ambientales que les preocupan. La decisión de con quien se quieren vincular como inversores, consumidores e incluso como colaboradores pasa cada vez más con el rol que las compañías están asumiendo frente a los intereses y preocupaciones de con quienes se relacionan. La Paz social y el desarrollo sostenible hacen un último llamado a las empresas que pretenden tener éxito a tomar acción y asumir esa responsabilidad inherente que toda empresa debiera reconocer que tiene.


J Felipe Cajiga

La paz no es solamente la ausencia de guerra. Es un estado mental y una forma de vivir. La paz es más que la ausencia de violencia; se trata de crear un desarrollo sostenible para todas las personas. La empresa tiene mucho que aportar a un clima de paz tanto internamente como en las comunidades en las que opera.

El mundo ha cambiado drásticamente en el último siglo y ahora vivimos en una época en la que la globalización y las nuevas tecnologías nos han hecho más interconectados que nunca. El mundo se ha reducido a una aldea y los desafíos que enfrentamos son de naturaleza local, pero con repercusiones en lo global.

Las tendencias de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) incluyen las expectativas de las partes interesadas sobre la posición de la empresa en materia de derechos humanos, cambio climático, inversión responsable y mayor transparencia. Se espera de la compañía un mayor compromiso con la comunidad local, poniendo en el centro a las personas, y su participación con aportaciones tangibles a la solución de los principales retos sociales y medioambientales.

El llamado a la acción empresarial por la paz social y el desarrollo sostenible puede basarse en un conjunto de principios que las empresas deben defender:

1. La paz y el bienestar de las comunidades a las que sirve. 2. Compromiso proactivo de la empresa con el desarrollo sostenible 3. Observación y actuación empresarial clara y respetuosa de los derechos humanos. 4. Gestión desde un sólido gobierno corporativo que asegure un liderazgo consciente y responsable. 5. Promoción de la Inversión y las finanzas responsables 6. La transición energética sostenible y la lucha contra el cambio climático

y donde se espera que las iniciativas de la empresa tengan un impacto más visible y sostenible este año y el próximo.

El papel de las empresas en la sociedad está en el centro de las discusiones y análisis de muchos sectores: ¿Tiene en realidad la empresa una responsabilidad frente a la comunidad, o se debe primordialmente a la consecución de resultados comerciales y responder con utilidades a sus accionistas? Sea por Apatía, irresponsabilidad y falta de transparencia de algunas empresas, ha afectado en general la reputación y confianza del público en la empresa en general. Pero esta percepción se puede revertir, si cada empresa comienza por reconocer su rol social y las obligaciones que se derivan de este.

Las empresas pueden ayudar a hacer crecer las comunidades locales o pueden explotarlas. Las empresas pueden usar la paz o el conflicto como una ventana para obtener ganancias, trabajando en entornos desafiantes en todo el mundo y en particular de los países en desarrollo. Pero la sustentabilidad de cualquier negocio, será más viable en un entorno sano.

Las empresas son un actor importante en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la consolidación de la paz al transformar sus prácticas comerciales para que sean más sostenibles, inclusivas y socialmente responsables.

Los ODS y la construcción de paz han cambiado la forma de operar de las empresas, ayudándolas a ser más conscientes del impacto que tienen en su entorno y en la sociedad. De esto se trata la sustentabilidad: crear un futuro mejor para las personas, las comunidades y nuestro planeta mientras se reduce nuestro impacto en él.

El sector privado ha comenzado a verse a sí mismo como una parte integral del tejido económico, social y político más amplio de la sociedad. El énfasis está en descifrar y delinear qué papel debe jugar en la sociedad y el tipo de liderazgo corporativo que esto requiere. Los gobiernos y el sector sin fines de lucro buscan cada vez más alianzas estratégicas con el sector privado para lograr objetivos nacionales y de desarrollo, de reducción de la pobreza y crecimiento económico. Pero también las empresas deben reconocer el rol y la complementariedad que aportan otros sectores.

La RSE apoya las contribuciones del sector privado hacia estos objetivos. El principal objetivo del nuevo modelo de RSE es contribuir a un entorno empresarial sostenible con niveles de bienestar satisfactorios. Con este fin, las prácticas comerciales, la generación de ganancias y el crecimiento deben ser sostenibles e inclusivos. El desarrollo de la nación y la comunidad en general están entrelazados. Uno no puede existir sin el otro. El entorno empresarial de una empresa incluye a las personas y las instituciones de la comunidad.

Una empresa y su entorno externo tienen impactos mutuos que pueden ser tanto positivos como negativos. Una empresa puede generar beneficios sociales aprovechando las oportunidades de beneficio mutuo y mitigando los riesgos para ambos.

De esta forma, puede contribuir a la estabilidad y sostenibilidad de su entorno empresarial dentro de su ámbito de influencia. Las comunidades, a su vez, valorarán el aporte y la existencia de una empresa que opere de esta manera. De esta forma, puede contribuir a la estabilidad y sostenibilidad de su entorno empresarial dentro de su ámbito de influencia. Las comunidades valorarán el aporte y la existencia de un negocio que opere de esta manera.

Toda organización se desempeña mejor en tiempos de paz y estabilidad, e independientemente de las motivaciones, existe un deseo compartido de empresas, individuos y empresarios de vivir en un ambiente de paz y estabilidad. Esto podría ser particularmente cierto para las empresas que tienen objetivos más allá de ganar dinero. Por lo tanto, las personas que se dedican a los negocios pueden simplemente aspirar a un mundo más pacífico.

A diferencia de los gobiernos, que tienen fronteras y deben rendir cuentas a los ciudadanos, las empresas tienen una tendencia natural a crear un mundo sin fronteras y no rinden cuentas a nadie en particular. Como tales, son buenos para crear la paz al abstraer la propiedad y la responsabilidad (que es un requisito legal de los gobiernos).

Un enfoque a largo plazo para el éxito empresarial podría prestarse por sí mismo a una contribución incremental pero fuerte a la paz social. Esto podría suceder incluso sin que una empresa sea consciente del impacto de sus acciones en la sociedad. Una conducta empresarial ética sólida se correlaciona con la paz social, por lo que una conducta empresarial responsable a largo plazo también puede desempeñar un papel en la construcción de un entorno pacífico y bien construido.

En cambio, si un negocio es de corto plazo, es más probable que las razones para contribuir a la paz social están precedidas por objetivos inmediatos más vinculados a los intereses económicos exclusivos de la empresa que a acciones que alivian un conflicto o necesidad social en particular.

Una perspectiva comercial a largo plazo podría conectar a las partes interesadas y la sociedad con el propósito superior de la organización, donde la justicia social, la inclusión, el cambio climático, la participación de las minorías y el comercio justo son importantes. Obviamente, ambas perspectivas pueden hacer fuertes contribuciones a la paz, pero la naturaleza de la contribución y la lógica detrás de ella pueden diferir.

Es probable que uno pueda pensar que solo las grandes acciones son relevantes. La realidad es que todos los aportes son importantes y que solo se logrará una transformación profunda si todas o la mayoría de las empresas son conscientes y, en el mejor de los casos, actúan de manera colectiva y cooperativa para enfrentar los desafíos sociales, económicos y ambientales que preocupan a las comunidades en las que operan.


Publicado por J Felipe Cajiga - Responsabilidad Social 140 artículos Para PensaRSE Empresas conscientes, sostenibles y responsables para un Mundo mejor. 3125 suscriptores

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